Yo sin embargo, soy uno de esos que pese a la nostalgía y el respeto por las antiguas formas de hacer, me siento mucho más cómodo entre ceros y unos. No creo en los milagros. Por eso sé que este es un proceso en el que hay que trabajar conceptos y aprender trucos, perdiendo horas y horas de sueño en el pequeño estudio de mi habitación.
Y es que la fotografía es un arte mágico que te permite atrapar la esencia de cualquier momento, país o idea en algo más pequeño que una caja de cerillas. Veamos si con esta pequeña muestra de mi trabajo enciendo tu curiosidad.
Bienvenido